
Parafrasis de "Dialogos de Boris Pawluñ"
Somos barro. Somos barros en las manos del Alfarero que hace de nosotros un instrumento, nos modela, nos moldea y nos acaricia. Cuando llegamos a El, eramos un barro imperfecto, una vasija mas bien maltrecha. Ahora estamos entre sus manos y para poder ser un nuevo elemento es necesario estar quebrado. Dios va partiendo las costras, los pedazos que no van y nos moja, nos agrega mas barro, barro santo para hacernos cada vez mas a Su imagen. Tiempo despues clamamos "Dios, quiero ser mas como vos!". Es entonces cuando el Supremo Alfarero, nos toma, nos rompe para poner mas barro, mas agua y hacer de este un mejor instrumento, una vasija mas grande aun, con el fin de que sea mas llena del agua del Espiritu Santo.
(Gracias Boris) -
Boris es el de la foto, conmigo en una situacion tipica.
Doy gracias a Dios por regalarme ya mas de 10 años de amistad con este grande!
Extra:
Muchas veces dejo de ser libre. Cuando la fuente de mi satisfaccion son las cosas de este mundo, mi vida deja de ser libre. Mi vida deja de ser libre porque se ve ligada justamente a lo que me rodea, porque comienzo a depender de esto. Asi como unos dependen de las drogas, mi vida depende del mundo, de lo efimero, de lo de moda, de lo light. Cuando todo lo que busco es el reino de Dios, puedo tener confianza en la promesa de que el dueño del mismo, es aquel que va a dosificarme en la medida justa lo que estoy anhelando. Es por eso, que Dios no pretende que anulemos los anhelos sino que por sobre eso, logremos mirarle a El, y de esa forma vivir sin excesos sino con una medida divina de los placeres que El mismo creo. Crucificar al mundo es anhelar relaciones, proyectos, metas y objetos sin que mi vida dependa de la realizacion de todas estas cosas para sobrevivir. Por supuesto que escribo y me hablo a mi mismo, alguien realmente cargado de muchos anhelos.
Ante esto, y bajo un examen vago alguien podria concluir que Dios es alguien muy maquiavelico, que me pone cosas deseables en frente mio para luego prohibirmelas. La realidad es que en muchos casos, Dios no me prohibe y esto es realmente un gran tabú que la sociedad se auto-programó. Dios pretende darnos los placeres santos que El diseñó, pero al tiempo indicado, de la manera correcta, de la manera optima. Un ejemplo: El sexo.
No hay sensacion mas linda que la de dar muerte a tantas cosas que esperamos, para que estas caigan ante nosotros como una sorpresa. Ver mi condicion y reconocer que nada soy por mi mismo, que no merezco nada, me hace recibir de forma diferente. No es lo mismo que alguien me pague por mi trabajo a que alguien me regale dinero cuando estoy en bancarrota y realmente no puedo hacer nada para sustentarme. Aclaro, esto no es apologia a la vagancia.
Es curioso, pero Dios pretende algo que podria sonar contradictorio. A la vez que muero a estos deseos, El levanta una promesa a mi favor diciendo que va a darme lo que anhelo si le busco a El. "Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe?" (Mateo 6:30). Dios solo pretende ser mi proveedor. Dios quiere que logre mis metas y mis proyectos, siendo El, el director de la obra. Muero a estas y se las entrego a El, pongo mi fe en obras y lo hago responsable de lo que quiero para mi vida.
Hoy, gran desafio.
Ante esto, y bajo un examen vago alguien podria concluir que Dios es alguien muy maquiavelico, que me pone cosas deseables en frente mio para luego prohibirmelas. La realidad es que en muchos casos, Dios no me prohibe y esto es realmente un gran tabú que la sociedad se auto-programó. Dios pretende darnos los placeres santos que El diseñó, pero al tiempo indicado, de la manera correcta, de la manera optima. Un ejemplo: El sexo.
No hay sensacion mas linda que la de dar muerte a tantas cosas que esperamos, para que estas caigan ante nosotros como una sorpresa. Ver mi condicion y reconocer que nada soy por mi mismo, que no merezco nada, me hace recibir de forma diferente. No es lo mismo que alguien me pague por mi trabajo a que alguien me regale dinero cuando estoy en bancarrota y realmente no puedo hacer nada para sustentarme. Aclaro, esto no es apologia a la vagancia.
Es curioso, pero Dios pretende algo que podria sonar contradictorio. A la vez que muero a estos deseos, El levanta una promesa a mi favor diciendo que va a darme lo que anhelo si le busco a El. "Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe?" (Mateo 6:30). Dios solo pretende ser mi proveedor. Dios quiere que logre mis metas y mis proyectos, siendo El, el director de la obra. Muero a estas y se las entrego a El, pongo mi fe en obras y lo hago responsable de lo que quiero para mi vida.
Hoy, gran desafio.
3 comentarios:
¡Me encanta como quedan las fotos así escritas! ¿cómo lo haces?. Perdón por el comentario frívolo dps de las reflexiones de ustedes, pero me da curiosidad!
besos
=) (=
Totalmente de acuerdo con tu reflexión, el Señor es nuestro alfarero...
Que bueno haber encontrado un blog con tanto con que compartir.
Que esta primavera, floresca
lo que el Señor ha depositado
en nosotros.
Salu2
Las paradojas del cristianismo, ¿no? Vivir para morir. Morir para vivir.
Every minute, Everyday... Solo que por escrito suena más deprimente de lo que es. En realidad es simplemente dejar lo que creo que soy para convertirme en lo que soy de verdad. Renunciando al papel que yo escribí por uno que Otro escribió para mí, y que me sienta mejor, si no me encapricho en hacer lo que quiero. Little do I know lo que va a pasar. Pero ahí está la gracia. En leer una página a la vez.
Y disfrutar de los capítulos de quietud.
Quiero ver de nuevo Stranger than Fiction!
Tenés que ver Eterno resplandor de una mente sin recuerdos!
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